Protectores deportivos

Está comprobado que un 35% de las lesiones maxilofaciales i bucodentales se producen durante la práctica de algún tipo de deporte. Para evitar estas lesiones recomendamos la utilización del protector bucal.

Los protectores bucales, además de prevenir lesiones en dientes y tejidos blandos de la boca, nos pueden ayudar a reducir el daño producido por transmisión al cerebro y a otras partes de la cabeza y el cuello. En el 80% de las lesiones deportivas, los incisivos quedan afectados en mayor o menos grado, e incluso en ocasiones puede llegar a perderse uno o más dientes.

Por ello es muy importante que antes de empezar a practicar un deporte se realice una consulta al dentista para recibir información de las medidas de precaución que hay que tomar.

Los deportes que requieren protección, los podemos clasificar en tres grupos:
Boxeo, artes marciales, fútbol, hockey, rugby, básquet, mountain-bike
Waterpolo, squash, hípica, esquí, motocross.
Atletismo, tenis, golf, etc.
El protector bucal realizado en la consulta dental es el más indicado. Deberá cumplir un conjunto de normas para poder ofrecer la seguridad que buscamos. Debe cubrir los dientes, encías y parte de los maxilares. Es importante que el protector bucal sea personalizado a la medida y características de cada boca, ya que de esta forma, el protector encaja a la perfección y no cabe posibilidad de que queden espacios vacíos o pequeñas cámaras de aire entre el protector y los dientes. Si existieran estos espacios vacíos o cámaras, se anularía el efecto protector del aparato. Por este motivo es indispensable que el protector se realice a medida en una clínica dental.

El protector bucal deberá ser revisado como mínimo una vez cada año. Lo más recomendable es sustituirlo cada temporada para neutralizar el desgaste y su pérdida de eficacia a lo largo del tiempo.